Turismo responsable con animales: Dromedarios/camellos

Turismo responsable con animales: Dromedarios/camellos

Si nos sigues en redes sociales y has leído anteriormente nuestro blog, sabrás que nos definimos como una agencia de viajes responsable. Eso no significa que seamos perfectos, que no nos equivoquemos nunca y que sepamos todo acerca del turismo responsable.

Significa que tenemos un compromiso con esta filosofía y tratamos de poner nuestro granito de arena en positivo, ya que al organizar viajes por Marruecos, asumimos que tenemos mucha influencia y debemos de ser los primeros en dar ejemplo.

El tema de los dromedarios es uno de los más controvertidos, pues todos sabemos, o intuimos, que la actividad más buscada en el desierto de Erg Chebbi es el paseo en dromedario.

Pero ni todo Marruecos es desierto, ni todo el desierto son solo dunas y dromedarios, y hay muchísimas otras cosas que hacer, a pesar de que esta actividad ensombrezca un poco todo lo demás.

En esta publicación vamos a tratar de hablar de todo lo que abarca esta actividad: la realidad, cómo viven los dromedarios en el desierto de Erg Chebbi en Marruecos, lo ideal y responsable, y las alternativas si decides no formar parte de estas actividades.

 

El desierto de Erg Chebbi y los paseos en dromedario

Como decíamos, los paseos por las dunas en dromedario son una de las actividades más idílicas, exóticas y solicitadas en el desierto.
Nosotros nos atreveríamos a decir, que bastante idealizada también. Los que conocemos en profundidad el desierto sabemos que se disfruta más un paseo a pie que en dromedario.
Y que de hecho, el paseo en dromedario y la noche en jaimas nómadas, no es precisamente la opción más auténtica del desierto (hablando desde el punto de vista de la inmersión cultural), de hecho es la actividad más turística.

Lamentablemente, cientos de personas llegan al desierto de Erg Chebbi en mini buses cargados de gente, suben a sus dromedarios, duermen en un campamento de jaimas nómadas turístico, y a la mañana siguiente se marchan a cientos de kilómetros para conocer otro lugar.
“Crucecita” en el mapa de Marruecos como “visto”, tarjeta de memoria llena de fotos preciosas, pero se van sin oír hablar de las tribus de origen amazigh, Ait Khobach, que pueblan la zona, entre otros grupos, o de Khamlia y sus moradores descendientes de personas del Africa Subsahariana, de su música gnawa, la gastronomía local, la gestión del agua en un medio tan árido…etc
Y por supuesto, sin plantearse si el paseo en dromedarios era o no una actividad responsable.

Si esto te está haciendo sentir incomod@ porque te sientes apelad@, lo has hecho, lo pensaste o piensas hacer, no te preocupes, es lo más normal.
Para eso compartimos hoy esta publicación: ni para juzgar, ni para acusar. Nuestra intención es informar, hacer reflexionar sobre el tema y que cada persona elija con información qué hacer.


La realidad:
La vida de los dromedarios en el desierto de Erg Chebbi (Merzouga) en Marruecos.

Cierto es, que el trato a los dromedarios en el desierto de Erg Chebbi no es de lo peor que puedes encontrar a lo largo y ancho del planeta. Todo hay que decirlo.
Pero también es cierto que no todos los dromedarios tienen una vida ideal acorde a sus necesidades.

La población de tradición nómada de la zona, desde tiempos inmemorables, se ha dedicado a la cría de manadas de dromedarios, ya sea para su carne (en el menor de los casos) como para uso de su pelaje para las alfombras o telas con las que montan sus jaimas.
Y especialmente, como ayuda para cargar sus pertenencias cuando cambiaban de un lugar al otro (al ser este un animal fuerte y más resistentes a las condiciones climáticas del desierto que un caballo)
A pesar de ser un animal salvaje, lleva siglos “adiestrándose” y conviviendo con el ser humano, siendo para muchas familias su principal fuente de ingresos o bien de los mayores bienes que poseen.

Actualmente, el uso principal de estos animales en las zonas de movimiento turístico, es precisamente para cubrir las demandas turísticas de los viajeros que por aquí pasan.
Lo cierto es que solo se utilizan para tal actividad a los machos castrados y con un mínimo de edad.
Las hembras y las crías suelen vivir con familias nómadas y no se utilizan para actividades turísticas.
Los machos no castrados tampoco, por su agresividad.

 

Dromedarios para uso turístico en Marruecos

El dromedario macho se adiestra, para poder transportar personas, desde pequeño, pero no son montados hasta tener un mínimo de edad.
La forma de adiestrar al dromedario difiere de unas familias a otras: a algunos se les perfora la nariz a la que se ata una cuerda, y cuando tiran en dirección opuesta a la deseada, les duele y paran.

En otras ocasiones se les ata con cuerdas (en esta zona no se usan cadenas o hierros afortunadamente) para mantenerlos alineados en caravana, y los más pequeños acompañan sin carga a los dromedarios adultos, hasta que están preparados para transportar personas a su lomo.

En cuanto a la forma de montar al dromedario, en el desierto de Erg Chebbi, se les coloca una especie de montura-turbante, alrededor de su joroba, y una manta sobre ésta, para que la persona que lo monte pueda colocarse encima.
Generalmente no se permite que suban dos personas adultas, y no se hace uso de estructuras de hierro que cuelguen por sus costados.

En cuanto al tiempo libre del dromedario (entiéndase fuera de su “jornada laboral”) la vida del dromedario depende mucho de su cuidador.
Algunos dromedarios permanecen dentro de amplias construcciones a base de muros, pertenencia de los hoteles de la zona que hacen uso de ellos para sus actividades turísticas.
Otros pertenecen a familias nómadas o seminómadas y los tienen sueltos.

Generalmente la mayoría de dromedarios del Erg Chebbi son alimentados al llegar del campamento de jaimas por la mañana, a base de alpacas de paja que compran especialmente para su alimentación cuando la comida del medio no es tan abundante como para cubrir sus necesidades.

Luego es habitual que salgan el resto del día a pastar por el desierto en libertad (acompañado de un pastor en la distancia)
A pesar de ser animales salvajes, también es cierto que suelen moverse en grupos, y una vez familiarizados con el pastor y su manada, aunque se separen muchos metros de distancia, están pendientes del grupo, y aun sin atarlos, vuelven al su pastor, y en caso de perderse, al lugar que consideran su hogar (donde les alimentan y están los demás).
Por este motivo, es importante que los dromedarios sean atendidos por personas que sepan del manejo de un animal de estas características, de lo contrario podría ser incluso peligroso.

Hacemos hincapié en que nunca dejan de ser animales semisalvajes a pesar de estar adiestrados, que desconfían de las caras y sonidos nuevos, incluso de los movimientos bruscos que pueden considerar una amenaza.
No han sido una ni dos, las veces que una persona se ha caído de un dromedario por un aspaviento del animal tras asustarse de algo o alguien.

Algunos dromedarios se usan como acompañantes para cargar algunas mantas y alimento, para excursiones de trekking por el desierto, teniendo libertad de movimiento y no teniendo que someterse a paseo atados o en caravana por obligación.

 

Nuestra responsabilidad y compromiso como agencia de viajes responsable.

Nosotros, como agencia de viajes, hemos realizado excursiones en dromedarios.
Reconocemos que en un principio lo hacíamos por no plantearnos la situación de una manera más amplia.
Poco a poco hemos ido ofreciendo otras alternativas a ello, para que nuestros viajeros tengan la oportunidad de plantearse otras opciones de traslado en la que no haya animales implicados.

Desde hace unos años, además, estamos mejor informados y hemos tomado una posición más activa en la información a nuestros viajeros, y a través de las redes sociales.
Personalmente recomendamos prescindir de este tipo de actividades con animales, así como de cualquier otra actividad que suponga o pueda suponer el maltrato de un animal.

Pero además, nos parece mucho más especial y atractivo, pasear por las dunas a pie, acariciarlas, sentirlas… vivirlo como los moradores, que raramente montan a sus dromedarios y sin embargo si recorren el desierto a pie.
Para ello, proporcionamos motivos, información, resolvemos dudas…
Ofrecemos la posibilidad, para los más perezosos o personas con movilidad reducida, de hacer los traslados al campamento de jaimas en la que se pasa la noche, en un 4×4.

¿Qué pasa si el viajero sigue prefiriendo la opción del dromedario?

En ese caso, no juzgamos. Creemos que la información está ahí y cada persona hace uso de ella como quiere.
Conocemos familias de la zona que cuidan de sus dromedarios, que resultan ser su fuente de ingresos.

En caso de que un viajero elija hacer una excursión en dromedario, después de haber recibido toda esta información, creemos que de entre las diferentes opciones, es importante, al menos, que sean dromedarios bien cuidados y atendidos. Descansados y que pasten en libertad la mayor parte del día.

Como vivimos en la zona, es fácil tener localizados a aquellos que creemos que están bien cuidados y atendidos. No obstante, nosotros no somos los cuidadores de estos animales y no nos podemos hacer responsables de su estado y cuidado, de que se produzca maltrato en algún momento, que se ate al animal circunstancialmente, o que el viajero vea algo que no sea de su agrado o no crea correcto.
Recordamos siempre que para evitar que esto ocurra, la única solución posible es dejar de demandarlo.

 

Que puedes hacer tú como viajera/o responsable

Si te resuenen estas palabras y te hacen plantearte las cosas desde otras perspectiva, puedes poner en práctica un turismo responsable y respetuoso con los animales.
Informarte
y que hayas llegado a leer estas líneas hasta aquí es un primer e importante paso.

Rumia los pensamientos, como un dromedario, y pon en práctica lo que consideres oportuno.
Difunde la información.
Da ejemplo.

Sabemos que sois muchas las personas que os planteáis qué harán estas familias para vivir, si los dromedarios son su principal fuente de ingresos.
En ese caso, usa tu ingenio. Lo que tú demandes es lo que se va a ofrecer. Al final somos los viajeros los que damos forma al turismo con nuestras prácticas y demandas.
Seguro que se te ocurren maneras de fomentar la economía local sin necesidad de montar al dromedario.
En próximas entradas, propondremos alguna de ellas.

Información adicional de empresas comprometidas con el turismo responsable con animales

Por último, y para concluir, queremos dejaros los enlaces de asociaciones, fundaciones, activistas… que tratan de divulgar toda esta información para producir cambios en la forma de hacer turismo implicando a los animales.
Para nosotros son fuente de inspiración y aprendizaje y por eso no podíamos acabar esta publicación sin nombrarles:

FADDA, de los que ya hemos hablado en otras publicaciones tiene un montón de información sobre turismo responsable con animales, en este enlace, puede leer más en específico sobre dromedarios:
http://turismo-responsable.com/s30

– Esta otra práctica, también en el blog de FAADA, no ocurre en Marruecos, pero si en Turquí, y bien merece una mención:
http://turismo-responsable.com/s109

– Aquí información general de malas prácticas con animales:
https://www.traveler.es/experiencias/articulos/maltrato-animal-en-viajes-turismo-responsable/7413

– También queremos recomendarte que leas este articulo y escuches el podcast de nuestra amiga Carla, sobre el turismo responsable con animales, de la mano de otra experta en el tema, Andrea Torres:
https://lamaletadecarla.com/turismo-responsable-con-animales-andrea-torres-faada/

Gracias por haber llegado hasta aquí. Esperamos que la información te haya sido de utilidad.
¡Buenas rutas!

Dromedarios de nómadas pastando en libertad